El martes 8 de septiembre comienza la fase liga de la Champions League 2026/27, y con la primera jornada entran en el campo dos modificaciones reglamentarias decididas este verano. La primera afecta a las sanciones por acumulación de amonestaciones, la segunda a los relojes de los estadios. Se comunicaron a las federaciones con la circular número 51 del 4 de agosto de 2026, que recoge las decisiones del Comité Ejecutivo de la UEFA y entra en vigor, textualmente, con efecto inmediato.

En la segunda conviene detenerse, porque ha circulado al revés.

La primera: cuatro amarillas en lugar de tres

FaseAntesAhora
Antes de la fase ligaSanción a la tercera amarilla, luego a la quinta y a la séptimaSin cambios
Desde la primera jornada de la fase ligaSanción a la tercera amarilla, luego a la quinta y a la séptimaSanción a la cuarta amarilla, luego a la sexta y a la octava
Competiciones afectadasChampions, Europa y Conference LeagueLas mismas tres

La modificación afecta a las amonestaciones que no han producido tarjeta roja y cambia dos cosas a la vez: el umbral de la primera sanción y el ritmo de las siguientes. Antes se contaban los números impares, ahora los pares.

Un detalle que no cambia y que pocos conocen: antes de la fase liga, tras completarse cada dos rondas de una competición UEFA en la que el jugador estaba en lista y era alineable, el número de amonestaciones todavía no sancionadas se reduce en una. Es una especie de indulto con calendario fijo que solo existe en las previas.

Por qué se ha cambiado, según quien lo ha cambiado

La razón no la hemos deducido nosotros, está escrita en la circular. Desde 2024/25 la fase liga de Champions y Europa League pasó de seis a ocho partidos, y la UEFA reconoce que ese cambio “ha alterado la anterior relación entre tarjetas y partidos, y ha elevado de forma desproporcionada el riesgo de incurrir en sanciones por acumulación de amonestaciones”.

El objetivo declarado es restablecer el equilibrio anterior: tres amarillas en seis partidos se convierten en cuatro amarillas en ocho. Es una proporción, no un ablandamiento.

Después está la Conference League, que en la fase liga juega todavía seis partidos y que, en teoría, no habría necesitado nada. La circular explica por qué se ha incluido igualmente: en la ventana de inscripción de febrero los jugadores pueden pasar a clubes de competiciones distintas, y dos umbrales diferentes producirían desajustes difíciles de gestionar. Es una elección de coherencia entre reglamentos, no de mérito deportivo.

Qué cambia de verdad en el campo

Menos de lo que parece en la jugada aislada, más en el conjunto de la temporada.

Un entrenador que llega a la séptima jornada con un mediocentro con tres amonestaciones antes debía elegir entre arriesgar la sanción en un partido decisivo o quitarle agresividad justo donde hace falta. Ahora ese mismo jugador tiene un margen más, y la elección se desplaza un partido.

El punto verdadero es la distribución: con ocho partidos en lugar de seis, las tarjetas se acumulan sobre quien juega siempre, es decir sobre los titulares de los equipos que llegan lejos. La modificación protege en mayor proporción precisamente a esos futbolistas. Es una decisión a favor de la continuidad de los mejores onces, y hay que decirlo sin juicio: es un efecto, no una acusación.

La segunda: los relojes, y la frase que se ha dado la vuelta

Aquí hay que leer el texto, porque la modificación la resumieron varios medios como «los relojes ya no se pararán en el 45 y el 90». La circular dice lo contrario. Nueva formulación, completa:

“Stadium clocks may be used to show the amount of time played or remaining, provided they are stopped at the end of normal time in each half, i.e. after 45 and 90 minutes respectively. This stipulation also applies in the event of extra time (i.e. after 105 and 120 minutes). Additional time in each half should be displayed as additional minutes, not continuously running time (i.e. 45 + x, 90 + y).”

Traducido: los relojes deben pararse igualmente en el 45 y el 90, y en el 105 y el 120 en la prórroga. Lo que antes estaba prohibido y ahora se permite es mostrar el descuento, y en forma de minutos añadidos, no como un cronómetro que sigue corriendo.

La diferencia no es un matiz. Un reloj que corre hasta el 94 y otro que marca 90 más 4 cuentan lo mismo al espectador, pero el segundo mantiene separados el tiempo reglamentario y el descuento, que es la distinción sobre la que se sostiene el reglamento del juego.

La norma antigua prohibía mostrar el tiempo jugado después de agotarse el tiempo reglamentario, y la propia circular la califica de superada: venía de una época en la que en el estadio no se seguía el partido en tiempo real desde el teléfono. La modificación vale para todas las competiciones de la UEFA, no solo para la Champions.

Qué mirar el martes

En la primera jornada, repartida entre el 8 y el 10 de septiembre en tres días, la regla de las tarjetas no producirá ningún efecto visible: hace falta tiempo para que alguien llegue a cuatro amonestaciones.

La de los relojes se ve enseguida, y será la primera manera de darse cuenta de que algo ha cambiado: en el minuto 45, el marcador del estadio dirá algo que hasta junio no podía decir.

Fuentes: circular UEFA número 51/2026 a las federaciones afiliadas, fechada el 4 de agosto de 2026, leída en su texto original en inglés para las dos modificaciones, para la nueva redacción del artículo 63.02 de los reglamentos de Champions, Europa y Conference League, para la motivación sobre el paso de seis a ocho partidos y para la cláusula sobre la ventana de febrero; web de la UEFA para las fechas de la primera jornada de la fase liga 2026/27. La cita sobre los relojes se recoge en la lengua original de la circular.

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Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Desde cuándo se sanciona a la cuarta amarilla y no a la tercera?

Desde el primer partido de la fase liga, es decir desde el 8 de septiembre de 2026. La modificación la decidió el Comité Ejecutivo de la UEFA y se comunicó a las federaciones con la circular número 51 del 4 de agosto de 2026, con efecto inmediato.

¿Vale también en las rondas previas?

No. Antes de la fase liga todo sigue igual: sanción a la tercera amarilla y después a cada amonestación impar siguiente, quinta, séptima y así sucesivamente.

Después de la primera sanción, ¿cada cuánto llega la siguiente?

Cada dos amonestaciones. En la fase liga la segunda sanción llega a la sexta amarilla, la tercera a la octava y así: el texto habla de amonestaciones de número par, mientras antes eran las impares.

¿Por qué la UEFA ha cambiado el umbral?

Lo dice la propia circular: desde 2024/25 la fase liga de Champions y Europa League pasó de seis a ocho partidos, y eso alteró la relación entre tarjetas y partidos, elevando de forma desproporcionada el riesgo de sanción. Cuatro amarillas en ocho partidos restablecen la proporción de tres en seis.

¿Vale también para la Conference League, que juega seis partidos?

Sí, y la circular explica por qué: en la ventana de inscripción de febrero un jugador puede pasar a un club de otra competición, y umbrales distintos crearían desajustes.

¿Es cierto que los relojes de los estadios ya no se pararán en el 45 y el 90?

No, y es el punto en el que la modificación se contó al revés. El texto de la circular dice que los relojes pueden mostrar el tiempo jugado o el restante «siempre que se detengan al final del tiempo reglamentario de cada parte, es decir después de 45 y 90 minutos». Lo que cambia es que el descuento se puede mostrar, en forma de minutos añadidos: 45 más x, 90 más y.

¿A qué competiciones se aplica la regla de los relojes?

A todas las competiciones de la UEFA, no solo a la Champions League. La modificación sobre las tarjetas afecta en cambio a las tres competiciones masculinas de clubes.